Fernando Martínez Galicia, director de Arcas Petén, indicó que los especímenes liberados fueron un tigrillo, nueve cocodrilos morelleti y 15 tortugas de las especies tierra, casquito de mula, jicotea, tres filos y una tipo lagarto.
Explicó que meses antes de liberarlos se hizo un estudio ambiental ecológico sobre cuál era el mejor lugar para liberarlos, y se determinó que era la rivera del San Pedro.
Durante el estudio, los animales estuvieron en un centro de rescate ubicado en la aldea San Miguel, Flores, a donde se llevan los animales que son decomisados por el Conap.
El objetivo de la liberación es incorporar fauna silvestre a su hábitat natural, para aumentar la diversidad.